Brújula al oído, La "41 Guiones y cuentos para conciertos didácticos y audiciones. musicales"


Brújula al oído, La 41 Guiones y cuentos para conciertos didácticos y audiciones. musicales -  - 9788495423290
EAN: 9788495423290
Editado por: Agruparte Produciones
Materia: Música , Literatura infantil , Antologias de cuentos y leyendas , Música para niños , Formación musical
Idioma: Castellano
Publicado el: 1 Diciembre 2004
Nº Edición: 1
Nº páginas: 500
Encuadernación: Rústica
24.00

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Escuchar es orientar el oído, observar el río del sonido y dejarse llevar por él, medir su caudal y sus recorridos, jugar con lo esperado y lo inesperado. Escuchar música nos ayuda en el crecimiento de la razón, afianza la afición, desarrolla y agiliza la creatividad. Quien degusta una obra musical, quien la escucha de manera aprovechada, ve cómo se transforma su interior, su pensamiento. Escuchar es crear. Escuchar es vivir. Escuchar enseña a crear y a vivir.
Interpretar y escuchar son dos verbos muy relacionados con la creación. Una obra, dormida entre los pentagramas de una partitura, o en los dígitos de un CD, está inacabada. Para completarla es necesario el intérprete que la convierta en sonido, y el oyente -el instante- que le dé el sentido final. La responsabilidad de quien interpreta es grande: edifica en sonidos los planos escritos por el arquitecto-músico. La responsabilidad de quien escucha también es grande: completa, termina, justifica la obra. Quien interpreta recrea; quien escucha participa de la obra, la recompone en su memoria, la reconstruye en su interior. Componer una pieza, improvisar un tema, interpretar una obra, escuchar una canción... son maneras de ordenar: quien compone escribe, memoriza, medita el orden; quien improvisa descubre y elabora al instante un orden; quien interpreta recuerda, plasma un orden; quien baila pasa el orden de los sonidos por su cuerpo; quien lee ordena en la mente; y quien escucha ordena en la memoria.
Se pued...